En
el Archivo parroquial encontramos
una documentación
que nos informa de la existencia
de una Hermandad de Nuestra
Señora de la Concepción.
Este libro de la Hermandad
abarca desde la visita de
1.733 a 1.815, aunque parece
tratarse de la refundación
de dicha hermandad en 1.726,
existente por lo tanto en
fechas muy anteriores. Celebraba
la fiesta el día 8
de diciembre y decía
tres misas por cada cofrade
difunto, repartiendo el importe
entre todos los hermanos.
Su altar era el colateral
de la nave del Evangelio
en la parroquia y era un
altar privilegiado. Parece
ser que el número
de cofrades era reducido,
sólo doce hombres,
de los que dos de ellos hacían
de mayordomos por el periodo
de un año, cambiando
los cargos el mismo día
de la fiesta y yendo primero
los de mayor edad.
En
el comentario sobre la iglesia
reflejábamos la existencia
de las reliquias de cuatro
Santos Mártires romanos
y de la importancia que tuvieron
para la población
y sus prácticas piadosas.
Esa importancia se confirma
por la existencia de una
hermandad ocupada en su culto.
Así, existe en el
Archivo parroquial de Campillo
un libro de cuentas de los
Santos Mártires, que
se refiere a su capilla,
altar, en el que gastan 300
reales por un frontal de
damasco, 102 reales en un
relicario para la reliquia
de Santa Felicitas y 100
reales pagados al entallador
Miguel López, todo
ello en el año de
1.625. En 1.633 se hace entreega
al maestro Matea, residente
en Toledo, 915 reales por
el ornamento que hizo para
la capilla de los Santos
Mártires, así
como 394 reales pagados al
pintor que doró el
retablo. A partir de 1.649
los Santos Mártires
se trasladan al altar mayor
de la iglesia parroquial
y en él permanecen
hasta 1.936 en que fue destruido.
En la postguerra se hizo
un retablo neogótico
y en él, de nuevo,
tuvieron acomodo las arquetas
con las reliquias de los
Santos Mártires.
Las fiestas se les dedicaban,
tres, eran muy bulliciosas,
con música y chirimías,
ministriles, cohetes, pólvora,
predicador, entrega de pan
bendito y procesiones. Sus
ingresos procedían
de los réditos de
tres censos, limosnas en
especie (trigo, lana...)
mandas testamentarias. En
1.769 se trasforma en Obra
Pía o Mayordomía
de los Santos Mártires
Antonio, Silverio, Cipriano
y María Virgen. La
última anotación
económica que sobre
ellos ofrece la documentación
data de 1.816