A pesar de que parece imposible que un pueblo de 1.700 habitantes contenga tan rico patrimonio monumental, no podemos olvidarnos de otros monumentos, que, aun siendo menos importantes, engrandecen todavía más esta pequeña villa de la manchuela conquense.

  • Calvario
  • Molino de viento: Este molino reconstruido es el último que queda en la manchuela conquense
  • Plaza de toros: Construida en el antiguo claustro del convento, la convierte en un monumento singular.
Calvario Molino Molino viejo