Con un núcleo urbano, aproximadamente como con el que cuenta en la actualidad, con una población bastante numerosa y a los 73 años de su existencias como Villa, Campillo comienza a vivir el nuevo siglo. Reina en España Felipe III, de quien recibe el título de Muy Noble y Leal Villa de Campillo.

La vida de la villa se va a ver condicionada durante gran parte de este siglo por la profunda crisis económica en que va a quedar sumida Castilla y el resto de reinos del país. La decadencia afectará a todos los sectores sociales, incluida la Iglesia.

El crecimiento se detiene. En 1.635 la población es de algo más de 700 vecinos. Aunque carecemos de datos al respecto, la peste bubónica de 1.647-1.652 que asoló los reinos de Aragón y Castilla debió de afectar cruelmente a la población y sus consecuencias serían desastrosas. Fue necesario un siglo (1.754) para que el pueblo alcanzase de nuevo los 700 vecinos. En la fecha antes indicada (1.635) sólo 204 vecinos (menos de un tercio del total) pudieron contribuir al impuesto voluntario que solicitó la corona, dada la precaria situación económica existente.

La presión fiscal fue aumentando con nuevos impuestos: los cientos, creados en 1.634 y que gravaban en un 4% sobre la alcabala, los servicios extraordinarios (subvenciones dispuestas por las Cortes), el tabaco, monopolio real en Castilla desde 1.636, la media annata, creada en 1.631 que consistía en el ingreso de la mitad del salario del primer año de cualquier cargo oficial, entre otras.

La iglesia también sufrió las consecuencias de la crisis económica. Los diezmos y primicias que recibía el clero local, así como las rentas de tierras, censos (préstamos hechos al municipio, nobles o campesinos) y otros ingresos no fueron suficientes para hacer frente al mantenimiento de los templos, teniendo en cuenta las aportaciones que debía hacer la Iglesia a la Hacienda Pública. A partir del último tercio de siglo, una vez superadas las secuelas de la peste, la población de la villa volvió a crecer así como la producción agrícola, iniciándose una recuperación, es especial a partir de 1.680, año de la devaluación de la moneda de plata de Castilla, que creó las condiciones favorables para la mejora de la economía. En este contexto se iniciaron las obras del Convento Agustino, localizado en el extrarradio de la población en la antigua ermita de Nuestra Señora de los Ángeles (1.690). Nos acercamos ya a la época de la fundación del convento, el hecho más importante de la historia de Campillo de Altobuey, junto con la llegada de los Santos Mártires y la solemne coronación de la Virgen de la Loma.

Relación de sucesos ocurridos durante el siglo XVII

En 1.613 es alcalde de la Villa Nicolás Ramírez y cura párroco el Doctor Pedro Hibao. La Iglesia parroquial de San Andrés es al mismo tiempo cementerio. He aquí el testimonio, de la visita que hace el señor Obispo de Cuenca a la Iglesia parroquial para darle mayor autenticidad reproducimos el escrito tal como vienen en los archivos, aunque hay palabras de difícil interpretación debido a la caligrafía del autor:

"En la Villa de Campillo de Altobuey a veinte días del mes de Octubre de mil seiscientos catorce, su señoría Don Andrés Pacheco, Obispo de Cuenca del consejo de su M.E. visitando la Iglesia parroquial de la dicha Villa hallando en el suelo de ella tierra por estar solado, y que por dos visitas estando solado dijo: que mandaba y mando al muy ilustrísimo de la dicha Iglesia que dentro de treinta días haga pregonar y ponga cédulas en la Iglesia de la Villa de Iniesta y de la Jara que si alguien había ahí que la quisiera solar de piedra caliza de un codo de alto cada piedra del ancho que fuera más a propósito haga postura y el muy ilustrísimo dicta que hicieren por tres días de fiesta de los ocho treinta días al último… en el que más buena postura hiciere interviniendo el cura de la dicha Villa y un Alcalde Ordinario. La obra se empieza dentro de un mes y se comienza por la Capilla Mayor de Santiago y de Nuestra Señora y se continúan de lo más nuevo y fuesen acabando las tres capillas dentro de seis meses y acabando el primer tramo haga repartimiento de los que montaren las sepulturas que no fuesen de la Iglesia conforme al …. Y lo cobre de las personas cuyas fuesen y siendo de mucho lo pague el más abonado y este lo cobre de los que no fueran tanto… para cuyas cobranzas y terminar censuras agravando y reagravando hasta invocar del brazo seglar daba y dio comisión a Alonso Martínez, cura de la Villa y así lo provengo mi Ilustrísimo y firmó y dio su comisión". Francisco de Alarcón

El 10 de Noviembre de 1.615 el señor Visitador de la diócesis Don Conrado Xedler manda que se haga un osario en la cada de la Iglesia, debido a que los huesos de los difuntos van rodando por las calles, para de esta manera reposen en paz.

El 18 de Junio de 1.626 se notifica un mandamiento del señor visitado según el cual, para poner fin a las discusiones existentes sobre el lugar a ocupar por los estandartes de las diversas ermitas y cofradías en las procesiones, se resuelve que "los estandarte más modernos iran delante y los más antiguos detrás". Entre las diversas cofradías existentes estaban: El Santísimo Sacramento, La Sangre de Cristo, De San Roque, La de las Ánimas, De San Cristóbal, De San Bartolomé y del Santísimo Rosario.

La cofradía del Santísimo Rosario fue fundada el 25 de marzo de 1.622. La componían 33 esclavos, entre los que se encontraban los señores alcaldes de la Villa Miguel López y Andrés López de Frías. En sus cláusulas se encuentran, el hacer todos los primeros domingos de Octubre una procesión con la Virgen del Rosario que pase por las calles por donde va el Santísimo el día del Corpus, en memoria de la victoria cristiana de 1.571 sobre los turcos en Lepanto; así mismo se han de realizar "justas solemnísimas danzas y comedias".

He aquí una cláusula testamentaria realizada por Catalina Sahuquillo alrededor de 1.625 y que citamos para trasplantarnos al Campillo de aquella época:
"Iten mando a la ermita de Nuestra Señora de la Loma una saca cebadal que se compro durante el matrimonio que Abemos tenido por Juan guerrero mi marido que esta Deste cabo de la ermita que cabe un almud se sembradura de cebada antes más que menos y Alinda facia la ermita tierra de Don Garicía de Jaraba y por Fcia al lugar tierra de Diego Velázquez y cruza el camino que va a la dicha ermita".

En 1.639 hace su testamento en la villa de Madrid el ilustre Gil de Amoraga, natural de Campillo y que fue "canónigo de la ciudad de Panamá, en tierra firme de América", según su propio escrito.

En el año 1.667 tenemos una referencia de un tal capitán Salinas, que había fundado un capellanía en la capilla Mayor de Santiago, en la Iglesia parroquial, muy probablemente se trate de Juan Salinas con cuyo nombre se denomina una de las calles de este pueblo.

 

La Torre

Mención especial merece esta magistral obra, que ahora después de varios siglos es el testimonio más evidente de la fe y el tesón de nuestros antepasados.

Las primeras referencias que tenemos de esta grandiosa obra se remontan a 1.622, cuando en el libro de cuentas de la Iglesia leemos, refiriéndonos al mayordomo:
"Y ten se le reciben en cuenta doscientos noventa y cuatro mil ochocientos treinta y un maravedies que pareció haber pagado Antonio de Macas, maestro de la obra de la torre a cuenta de ella se que mostró carta de pago".

Según esta cita lo más probable es que la obra llevara ya algún tiempo comenzada. En junio de 1.626 leemos:
"La obra de la torre de esta Iglesia está en buen estado si no es con las limosnas de los vecinos de esta Villa y otras no se pueden acabar y la obra que estaba recibiendo notable daño de la dilación y gabiedo considerado lo antes posible…."

Es decir, que la obra estuvo detenido algún tiempo, por falta de recursos económicos y para poner fin a esta paralización al Visitador General de la diócesis, es en este mismo mes y año da licencia al Consejo de Justicia y Regimiento de la villa, para que por el tiempo de dos años, las ermitas estén reparadas y su producto invertido totalmente en la obra de la Torre. Pasados estos dos años las tierras de nuevo volverán a la administración de los respectivos mayordomos.

En 1.637 sabemos que fueron realizadas la escalera, puerta y suelo de la torre, las cuales costaron trece mil novecientos noventa y ocho maravedies.

Por último, en 1.643 y tras un pleito habido se manda dar al maestro de cantería Martín de Abieta 2.500 reales por el derecho que pretendía sobre la obra de la Torre, "la cual comenzó hacer Juan de Macas" (Ignoramos el parentesco habido entre Antonio y Juan de Macas, aunque se puede tratar de un error en el nombre y ser ambos la misma persona).

Así pues en el supuesto de que la obra se empezase en el año 1.622 y se terminase en 1.637, se invirtieron para su realización por lo menos 15 años.